Perros y cesped artificial

Perros y cesped artificial

Perros y cesped artificial. Que alegría nos da recibir noticias de nuestros clientes contentos. Ayer el señor Anders Hansson quizo compartir con nosotros la alegría de ver a sus dos perros jugando en el césped artificial Artgarden. Este césped se instaló en el año 2008 en un jardín de 1200 metros cuadrados. En aquel entonces, la familia tenía un pastor belga que corría sin cesar alrededor de los árboles y tenía la mala costumbre de marcar su territorio. La familia hizo de todo para tener su antiguo césped natural en buenas condiciones (abonos regulares, resembrado con semillas de césped muy robusto, recebo,…), pero las manchas en el césped provocadas por las carreras y las marcas de su perro, no tenían solución. Finalmente nos pidieron sustituir todo el césped natural por uno artificial. En el año 2008 no se tenía mucha experiencia de cómo el césped artificial decorativo aguantaría el clima en la Costa del Sol, por lo que fue toda una aventura que emprendimos junto con nuestro cliente. Y resultó ser una solución magnífica. El pastor belga de entonces ya ha pasado al cielo de los perros, y ahora lo están disfrutando dos Collies de Shetland muy traviesos. El césped sigue tan verde como el primer día. Después de 10 años hay algunas partes dónde las fibras están un poco achafladas ya que los modelos de antes de 2011 no tenían un relleno de fibras rizadas, sino que se rellenaban con arena de sílice. Por ello es necesario, en estos modelos antiguos, hacer cada año una aportación de nueva arena y cepillar toda la superficie bien, para así volver a levantar las fibras.

Desde entonces hemos puesto césped artificial en muchos jardines con perros y en ninguno de ellos un perro ha sido capaz de estropear el césped artificial. Es muy importante, que la preparación del subsuelo esté bién hecha y que las esquinas y juntas del césped artificial estén correctamente pegadas. Teniendo un perro que marca o que hace sus heces en nuestro césped, es necesario tener a mano una manguerra. Los olores malos se van perfectamente con un manguerrazo y los líquidos se drenan rápidamente por los agujeros de drenaje que tiene el césped artificial.

Otra ventaja de tener césped artificial para los perros es que al pasar de fuera a dentro de las casas, no llevan adherrido a su pelaje todo tipo de restos de césped natural. La casa y el perro se queda mucho más limpia. Además es más fácil controlar la existencia de pulgas y garrapatas en nuestro césped.

El césped artificial también tiene una ventaja para los perros mayores con artritis. El estar tumbados y andando en una superficie seca y más cálida y mullida que el césped natural o el cemento, les viene de maravilla para sus dolores.

Definitivamente perros y cesped artificial van muy bien juntos.

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